viernes, 28 de diciembre de 2007

CHURRAS Y MERINAS


Las manifestaciones del ministro Rubalcaba donde equipara los contactos de PP y PSOE con Herri Batasuna, colocándolos en un mismo plano, carecen del más mínimo rigor intelectual y ético al ignorar, maliciosamente, las diferentes circunstancias y contextos políticos y judiciales en que ambos contactos se producen..
En la tregua de 1998 no existía el Pacto por las libertades y contra el terrorismo, suscrito en el año 2000 por PP y POSE, que comprometía a los dos partidos al cumplimiento de ciertas normas de conducta, entre ellas una tan principal como la renuncia implícita a la vía dialogada para lograr el fin del terrorismo, a la vista de los diversos intentos fallidos de épocas anteriores (Pacto de Ajuria Enea, Argel, mediación de Pérez Esquivel, Pacto de Estella, Zúrich y otros menos conocidos).
Tampoco existía la Ley de Partidos, promulgada el 4 de junio de 2002 de mutuo acuerdo entre PSOE y PP, que propiciaría la ilegalización de Herri Batasuna. Esta coalición de partidos, por consiguiente, era una formación política plenamente legal cuando se produjeron los contactos de 1999.
Igualmente, Herri Batasuna, en el citado año, no había sido incluida en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea y Estados Unidos donde, al día de hoy, permanece inscrita.
Como puede apreciarse a través de estos ejemplos, que no son los únicos, las diferencias resultan abismales.—FIDEL VELA

Difundido el 17/12/2006

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